Alrededor de los 6 meses suelen salir los primeros dientes, pero antes de que aparezcan, puede que el bebé comience a sentir las primeras molestias. Es algo completamente normal. Lo veremos morder furiosamente algún objeto, babea y no está feliz.

Por otro lado, verás síntomas físicos como fiebre, falta de apetito, mucosidades, llantos, diarrea, dolor en abdomen, irritación de la piel, mejillas rojas y calientes.

Si el bebé desea masticar para relajarse, podemos darle trozos de zanahoria cruda, pepinos, manzanas o peras, siempre en trozos grandes para no correr riesgos de ahogamiento y estar muy pendientes del bebé en este momento.

Podemos también darles una galleta de arroz o un pan integral duro de buena calidad. Son los primeros experimentos que hace el bebé en relación con la comida, así que hay que estar atentos porque podría atragantarse. Sin miedo pero con total atención y prudencia.

Otra estrategia muy efectiva para aliviar las molestias es colocar de forma permanente en uno de los tobillos del bebé un collar de ámbar, dándole 2-3 vueltas para que quede bien recogida en su pierna y que no se caiga ni apriete. ¡NUNCA EN EL CUELLO! Cuando vaya creciendo y no haya riesgos de ahogamiento, podemos colocar el collar en su cuello y retirarlo por la noche antes de dormir.

No vamos a suministrar ningún fármaco para aliviar el dolor de dientes en ningún caso.

Desde un enfoque energético, durante este período de dentición, la comida debería ser más dulce, relajante, calmante y con más verduras y frutas (energía Yin). Nuestro bebé está en pleno proceso de dolor, molestias y tensión (energía Yang). Por tanto, debemos yinizar (relajar, expandir), porque cuanto más Yang esté (denso, tenso, caliente), más dolor experimentará. Reduciremos todo lo que genere esa tensión y concentración: exceso de productos animales, huevos, pescado, alimentos o condimentos salados. 

El primer diente suele salir cuando el pequeño tiene unos 6 meses. En dos o tres semanas ya veremos el segundo. Hacia el octavo mes, aparecen los incisivos centrales superiores, uno detrás de otro. Entre los 10 y los 12 meses, los dos incisivos laterales superiores e inferiores. Entre los 12 y 18 meses, aparecen los primeros molares. Después de éstos, entre los 16 y 24 meses, salen los caninos superiores e inferiores. Los últimos en asomarse son los segundos molares, haciéndolo entre los 20 y 30 meses.

Alrededor de los 3 años, el niño o la niña habrá completado la formación de los primeros dientes temporales o de leche: serán un total de 20 piezas.

Los dientes de leche irán cayendo progresivamente entre los 6 y los 12 años de edad, empujados por los dientes definitivos. Recuerda que la calidad de los nuevos dientes depende de su limpieza diaria y, en gran medida, de la calidad de lo que come el niño o la niña desde bien pequeño. Por eso, debemos enseñarles a seleccionar siempre alimentos naturales, así como a no tomar exceso de azúcares refinados ni productos que lo contengan.