INSTITUTO MACROBIÓTICA ZEN

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21 hábitos a cultivar

No basta con la nutrición para transformar nuestra vida. Tenemos que crear una rutina de hábitos saludables en la que trabajemos diferentes áreas de nuestra vida que complementen a la alimentación saludable. El yin y el yang también se expresan en otros ámbitos de la vida, no solo en los alimentos: son dos fuerzas opuestas y complementarias que crean todas las manifestaciones de este mundo relativo.

Es el momento de empezar a profundizar en todas estas áreas y experimentar sus efectos terapéuticos. Lo haremos sin prejuicios, con total fe y certeza de que cada uno de estos puntos nos ayudarán a mejorar nuestras vidas. Sin dudarlo ni un solo momento. Es una forma alternativa y fundamental de nutrición. Cada uno de estos puntos requiere práctica y esfuerzo, pero todos podemos lograrlo. 

Todo en esta vida es una cuestión de entrenamiento. Podemos ser grandes pianistas si tocamos el pianos 10 horas cada día sin falta. De la misma manera, podemos construir una gran salud si nos aplicamos con fe, determinación y una entusiasmo sin límites.

Los logros no vendrán de un día para otro. Aunque cada día es un logro, incluso esos días en que nos resulte imposible seguir estas recomendaciones. Esos días oscuros también forman parte de cambio y son necesarios, son parte del éxito aunque nuestro ego no los reconozca como tal. Tenemos que ser conscientes de esto para no crear frustración innecesaria. Simplemente dejaremos de pensar y centrémonos en la práctica diaria de cada uno de los puntos. Disfrutemos del viaje con pasión. Estamos siendo los creadores de nuestro destino, los protagonistas de nuestra vida. Estamos viviendo nuestra propia vida. Estamos despertando.

Ohsawa insistía en sus escritos: «Primero hay que curar el alma y luego la enfermedad física, porque si curamos sólo la enfermedad física habrá recaídas en forma inevitable».

En esta unidad te preponemos 21 hábitos para que los tengas presente en tu vida cotidiana y se produzca una gran vitalidad en tu vida gracias a cada uno de estas acciones que tendrán un efecto sinérgico en tu salud.

 

1) Lista de objetivos

Si tú no marcas tus objetivos, te los marcarán los demás. Es fundamental saber hacia dónde vamos. No hay viento favorable para quien no sabe hacia dónde se dirige. Haz venido a este mundo a hacer algo grande, algo que te apasiona, que te conecta con tu ser más íntimo y que genera una elevación de tu conciencia, que te hace sentir ese ser infinito que eres. Indaga, bucea en el vasto océano de tu interior. Tómate una mañana o un día del fin de semana para detenerte, parar, dejar de hacer, y emplear ese tiempo para sentarte con un lápiz y papel a pensar en tus objetivos importantes de la vida. Sin objetivos claros es muy difícil emprender grandes cambios en nuestra vida.

Este tema es muy importante, por eso hemos desarrollado una unidad específica para ser capaces de profundizar.

2) Alimentación y Menú Semanal

La alimentación es el primer paso si queremos mejorar nuestra vida. La fisiología es la base de todo lo demás. Necesitamos tener salud para ser felices. La salud es sinónimo de equilibrio. Si las funciones de nuestro cuerpo funcionan correctamente, todo en nuestra vida fluirá con normalidad. Por eso es importante aprender a elegir los alimentos y entender su energía, como hemos estudiado en nuestro curso teórico. Los alimentos crean nuestra sangre, y la sangre es la base de nuestra vida. Todo se crea y se repara a partir de nuestra sangre. Una sangre fuerte es un cuerpo fuerte y una vida feliz. Te recomendamos que estudies a fondo las unidades del curso teórico, comprendas el Orden del Universo, te lleve el tiempo que te lleve. Es una gran inversión para el resto de tu vida. Si no hay comprensión, no hay un criterio que nos guíe.

A partir de aquí, el siguiente paso es planificar nuestros menús diarios y semanales. Toma el tiempo necesario una vez a la semana para anticiparte a las comidas y crear un menú semanal. La organización es la clave del éxito, tanto para comer equilibrado como para ahorrar tiempo y dinero. 

Ya sabes como elegir los alimentos, conoces su energía, dominas las diferentes estilos de cocción y las combinaciones y porcentajes adecuados. Te recomendamos que te mantengas en los alimentos equilibrados en términos yin/yang, convierte los cereales en tu alimento principal y practica hasta mejorar cada día tus platos.

3) Atención a los alimentos

Vas a prestar mayor atención a la preparación de los alimentos, a estar más presentes en el aquí y ahora en el momento de cocinar. Según la física cuántica, el observador puede conseguir resultados diferentes de los experimentos si pone atención en ellos o si no pone atención. Vamos a poner atención en la preparación de los alimentos y vamos a sentir una convicción profunda de que esos alimentos que preparamos con tanto amor tendrán un efecto terapéutico en nosotros. Además, les hablaremos. El agua tiene información que nosotros podemos modificar con las vibraciones. Usaremos nuestra voz para bendecir el agua que usemos en las cocciones de la misma manera que lo hicieron durante milenios los líderes religiosos. Les hablaremos a las cocciones ordenándoles que se conviertan en alimentos terapéuticos, que nos refuercen los intestinos, que nos llenen de energía y que actúen en nuestro cuerpo y en nuestra mente de forma terapéutica.

4) Ejercicio físico

El movimiento es Yang. Los ejercicios son importantes para liberar toxinas de las articulaciones, para tonificar y fortalecer el cuerpo y mejorar el metabolismo y así estabilizar el peso corporal. Si queremos un cuerpo fuerte necesitamos hacer ejercicios. Esta es una excelente manera de perder grasas acumuladas. Sin ejercicio no hay fuerza. Quien no hace ejercicio es un ser débil, sin voluntad, sin salud. No es suficiente con una alimentación natural. Entonces no se puede cultivar la fuerza. Y la salud es una fuerza. La persona sana es una persona fuerte. La persona sana vive, la que no es sana muere. No hace falta hacer ejercicios de competencia o de hipertrofia muscular, sino ejercicios diarios para hacer el cuerpo fuerte y flexible.

Cada día tenemos que caminar por lo menos media hora, hasta que se convierta en un hábito. Intenta siempre buscar una excusa para usar tus piernas: subir en un edificio por las escaleras, ir caminando al trabajo la máxima distancia posible, ir a comprar caminando, etc.

Los ejercicios como el yoga y las artes marciales activan y desbloqueen la energía vital del cuerpo, permitiendo que la energía fluya y nos sintamos mucho más armónicos y felices. De esta forma, no sentiremos ansiedad, depresión ni deseos de comer comida tóxica.

Y, sobre todo, haremos abdominales cada día, todas las que podamos. Esta es una herramienta fundamental para fortalecer los intestinos que en este momento están expandidos. Tenemos que reforzar el Hara como te hemos profundizado en la unidad correspondiente. 

Te recomendamos la siguiente rutina de ejercicios en la que emplearás 20 minutos diarios: >>HAZ CLIC AQUÍ<<

5) Tonificar músculos y huesos

 

Es imprescindible tener una rutina de ejercicios de fuerza para tonificar la masa ósea y la masa muscular. Tenemos que encontrar nuestro propio ritmo para no hacernos daño y cada día ir a por más intensidad de forma gradual.

Estoy entrenando con Ejercicios en Casa y he conseguido unos grandes resultados. Aquí tienes ejercicios para todos los grupos de músculos principales, que te ayudarán a fortalecer y tonificar los músculos, sin necesidad de ningún tipo de equipo. ¡Márcate el desafío!

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6) Masticación

Junto con el ejercicio físico y la alimentación, la práctica de la masticación es una medida fundamental para equilibrar nuestro peso, fortalecer nuestro Hara y para yanguizarnos. Cuanto más mastiques, más energía vas a crear, menos energía vas a perder, tu cuerpo asimilará mejor los nutrientes y se generarán menos deshechos y acumulaciones. La mente estará más tranquila y todo en tu vida funcionará mejor. Este es uno de los pasos más importantes de todo, casi tan importante como respirar.

Hemos creado una unidad sobre la masticación para profundizar en esta técnica.

7) Usar correctamente las palabras

Las palabras tienen un gran poder, son vibraciones que afectan el agua que compone nuestro cuerpo y el de la gente que nos rodea. Vamos a vigilar nuestras palabras y solo emitir palabras de alta vibración. No significa que no nos enfademos nunca, sino que no subestimemos su poder para usarlas en vano. Queremos que tomes consciencia de cómo usas tus palabras a cada momento. De nuestra boca tiene que salir la expresión de nuestra elevada consciencia. Y para cambiar el resultado, debemos cambiar las causas.

8) Sueño y descanso

Es fundamental que duermas bien, que descanses. Descansar bien significa dormir todo lo necesario y de corrido. Esto mejora mucho el metabolismo, aumenta la energía, rebaja la ansiedad y mejora el humor.

Cuando no hemos dormido bien, nuestro cerebro no funciona correctamente y es muy frecuente en esos casos sentir muchos de deseos de dulces y alimentos refinados por posibles bajadas de azúcar, entrando en una montaña rusa durante todo el día. Acostarse temprano y dormir todas las horas necesarias es importante.

A medida de que mejores la alimentación y el cuerpo vaya desintoxicándose, vas a necesitar menos horas de sueño para descansar en profundidad. Sobre todo cuando elevemos nuestro nivel de juicio y comamos según nuestras necesidades en lugar de comer para satisfacer deseos sensoriales. Pero, de momento, vamos a dar prioridad al sueño. Y es muy importante intentar despertarse siempre a la misma hora para tener una rutina beneficiosa para el cuerpo.

9) Visualizaciones

Según los últimos estudios de la física cuántica basados a su vez en la sabiduría de los grandes maestros de la antigüedad, sabemos que para lograr que algo se materialice en este mundo primero necesitamos enfocarnos en la idea. Para que algo exista en el plano material primero tiene que existir en el mundo sutil de las ideas, y si nos centramos en esa idea con sentimiento y pasión, entonces la idea terminará por materializarse.

La idea es simple: cada día tienes que visualizarte en ese estado perfecto en el que te quieres encontrar, con tu peso ideal, saludable, feliz. Tienes que verte con lujo de detalles, como si fuera una película de tu vida, en donde todo es perfecto. Pero debes sentirlo en el corazón con plena confianza como si aquello ya estuviera sucediendo, como si ya vivieras en ese estado perfecto. Si te enfocas en ello e insistes, aquello que sientes e imaginas terminará por materializarse.

Por otro lado, si queremos gozar de una salud infinita, tenemos que empezar a creerlo. Vamos a empezar a decir a todos y a nosotros mismos que ya gozamos de una salud infinita evitando etiquetarnos con una enfermedad concreta. Ya no existe esa etiqueta ni ningún mal. Expresaremos esa convicción a través del poder de las palabras. Nuestro subconsciente tiene que oírlo y creerlo para que esa convicción se materialice, y también la gente que nos rodea.

10) Ocio saludable

Disfruta del tiempo libre para hacer actividades que sean saludables. No hace falta comer, beber, mirar la tele o encerrarse en centros comerciales para disfrutar del tiempo libre. La vida es demasiado corta como para conformarnos con tan poco. Te animo a que salgas a disfrutar de las maravillas de la naturaleza con la gente que amas o en soledad. Contemplar el fluir de un río, el canto de los pájaros o la tranquilidad de un bosque puede enseñarnos y llenarnos más que el bullicio, los simples placeres sensoriales o las distracciones vacías.

11) Rutinas estables

El orden es Yang y el desorden es Yin. Una vida sin orden propicia la ansiedad y el deseo de querer comer todo el tiempo. Por tanto, vamos a tener rutinas estables cada día. Desayuno, comida y cena a la misma hora, acostarnos y levantarnos a la misma hora. Caminar cada día a la misma hora. Así nuestro cuerpo funciona mejor con ciclos biológicos estables. De esta manera, nuestro organismo, que se encuentra en constante tarea de mantener el equilibrio general de todas las funciones, necesitará emplear menos recursos para lograr este proceso de armonía. Dicho de otra manera: funcionaremos como un reloj suizo.

12) Amar y sentirnos amados

Es muy importante recibir afecto de otros seres sintientes ya sea en forma de palabras, caricias o abrazos. De la misma forma que nosotros influimos en la condición de la comida cuando ponemos nuestra atención, también afectamos a otros cuando podemos atención en los demás, cuando los escuchamos, los acariciamos, besamos, abrazamos y les dedicamos palabras de ánimo y aliento. Lo mismo sucede con las plantas, cuando les hablamos y les cantamos, las plantas reciben esa atención y vibraciones y crecen con más fuerza. Por tanto, es importante recibir el cariño y la atención de otros seres. Si no tenemos a nadie, podemos buscar una mascota de compañía. Sin complejos ni prejuicios. Todo es válido para mejorar nuestra situación. También suele funcionar cuando empezamos nosotros a dar atención y cariño a otras personas. Ese mismo amor que damos de forma desinteresada regresa duplicado incluso a veces por medio de otras personas y situaciones. ¡Esta vida es misteriosamente bellísima y debemos entregarnos a ella con alegría!

13) Meditación y respiración consciente

Será una meditación en la que estemos muy atentos, alertas, como un observador externo que examina los pensamientos que desfilan por nuestra mente pero no se involucra con ellos. Primero podemos concentrarnos en los ruidos del ambiente con una gran agudeza. Después, nos concentramos en nuestras manos y sentimos las diferentes sensaciones que puedan aparecer: frío, hormigueo, calor, peso, etc. Nos concentramos en sentir las manos. Después pasamos a la concentración en la respiración, en cada inhalación y exhalación, con mucha atención, poniendo luego más atención en el punto en el que la inhalación se comunica con la exhalación y viceversa. Y finalmente pondremos la atención en los pensamientos que puedan surgir cortando de raíz sin dejar que prosperen. Muy atentos al vacío de la mente y cortando cualquier pensamiento que se genere en ella.

Después de la meditación diaria de 30 minutos, empezaremos a hacer este ejercicio de visualización durante 5 minutos o más: Veremos a la gran fuente luminosa, la energía infinita del universo que da vida a todos las formas, esa luz blanca y pura entrar en nuestro ombligo con cada inhalación y expandirse por todo nuestro cuerpo y extremidades con cada exhalación. Es una luz muy poderosa capaz de sanar cada una de nuestras células. Así lo veremos y lo sentiremos.

A partir de ahora pondremos más atención a la respiración durante el transcurso del día mientras trabajemos, caminemos, leamos, limpiemos o cocinemos. Siempre atenderemos lo que estamos haciendo pero también, en un segundo plano, estaremos atentos al hara -nuestra raíz, la zona del ombligo- cada vez que respiremos. La respiración debe ser abdominal. Podemos comprobar que si estamos relajados, la respiración suele ser abdominal, mientras que si estamos ansiosos, la respiración se hace con el pecho. Tenemos que bajar la respiración al Hara durante todo el día y ser conscientes de cada inhalación y exhalación, viviendo la respiración profunda con un gran placer. Los efectos son inmediatos en nuestra salud son inmediatos si aplicamos esta práctica de forma regular.

Este es un tema tan importante que lo hemos desarrollado en una unidad específica dentro de este módulo del curso.

14) Conciencia del cuerpo

Durante el día el cuerpo se va tensando con el estrés y los problemas con los que tenemos que lidiar. Lamentablemente, esta tensión física extrema es la que nos lleva a buscar en los alimentos una forma rápida de relajación, recurriendo a alimentos extremadamente yin, alimentos que abren el cuerpo a nivel energético de forma violenta: alcohol, dulces, frutas, chocolates, helados, etc. Si tomamos algún alimento muy yin es aconsejable que sea en la mínima dosis posible. Podemos yanguizar el yin consumiendo poco yin. Pero lo mejor es empezar a ser conscientes de aquellas situaciones que nos tensan para cambiar su dinámica. No es algo fácil de darnos cuenta y lleva tiempo aprender, pero tenemos que empezar a agudizar la atención consciente. ¿Qué situaciones, hábitos o actividades nos tensan? ¿Cómo podemos reducir la tensión? La respiración profunda y la meditación son excelentes medicamentos para rebajar la tensión. También evitaremos alimentos extremadamente yang que tensan el cuerpo demasiado: quesos duros, proteínas animales en general, sal refinada, sal en exceso o sal cruda. Pero lo más interesante es empezar a observar cómo se produce esa tensión y trabajar para reducirla de una forma más saludable que con alimentos extremos.

15) Dar a los demás

Desarrollaremos nuestra capacidad infinita para ayudar a otros de forma compasiva sin pedir nada a cambio ni vanagloriarse de ello. El efecto terapéutico de esta práctica también es muy potente. La paz interior aumenta considerablemente. Reflexiona sobre aquello que puedes dar a los demás. No tiene que ser necesariamente algo material, sino algo de tu tiempo que pueda contribuir a mejorar la vida de otros seres y de la sociedad en su conjunto, aunque sea un pequeño gesto cada semana, podrá tener una repercusión grande en el mundo.

16) Perdón y resolución de conflictos

Pediremos perdón a quienes hayamos infligido daño y resolveremos todas las situaciones personales que no estén resueltas. Esto será tan gratificante y nos quitará tanto malestar de encima que nuestro cuerpo sentirá un gran efecto terapéutico. El rencor, la venganza y el odio no se curan comiendo arroz integral. Tenemos que aprender a identificar nuestro ego, el gran farsante que nos separa de la unidad universal, y reconocer que todos somos uno. Es muy importante resolver conflictos familiares y personales porque somos nosotros lo que solemos sufrir y vernos afectados.

17) Lectura diaria

Cada día dedicaremos al menos 30 minutos a la lectura placentera y atenta de grandes libros. El monje que vendió su Ferrari, El poder del ahora, Los cuatro acuerdos, etc. Enriquece y cultiva tu vida, aprende de los grandes maestros. Estás aquí para elevar tu conciencia, para conectar con ese ser infinito que llevas dentro.

18) Menos mente y más corazón

A veces hay mucha energía concentrada en la mente y vivimos con demasiada ansiedad, preocupación y sin poder descansar y ver la realidad tal como es. Por ello, comenzaremos a hacer diferentes actividades con nuestras manos: pintar, bricolaje, manualidades, cuidar plantas, decorar, etc, buscando una interacción con otras cosas en donde la mente egocéntrica no opere con tanta fuerza.

19) Ríete cada día

La risa es muy terapéutica y no sirve de nada comer saludable si estamos todo el día amargados y sin el dulce natural de la vida. Busca en tu rutina diaria alguna actividad que propicie la risa de buena calidad. Puedes ver comedias y series de humor si hace falta. Y también intenta hacer reír a los demás. Esto es muy gratificante. El buen humor hay que desarrollarlo. Es una de las siete condiciones de la salud según el gran maestro Georges Ohsawa. Tienes una sonrisa muy bonita, cuando ríes se te ilumina la cara e iluminas a los demás. Desarrolla y practica más la sonrisa.

20) Música

Solo escucha música que sirva para hacerte sentir bien, con ganas de vivir, de hacer cosas, de seguir adelante, que te transmita felicidad y bienestar. Nada de canciones melancólicas con letras nefastas. Recuerda que esa música modifica el agua que nos compone. Somos 80% agua que se ve modificada por las vibraciones del entorno.

21) Gratitud infinita

Siente gratitud por todo lo que somos y tenemos en la vida, por vivir, por estar disfrutando de tantos privilegios, por el aire que respiramos, por los manjares terapéuticos que preparamos en casa, por los seres que nos acompañan en este viaje, por una simple ducha caliente o por la calefacción de nuestra casa. Nunca nos falta un plato de comida. Somos seres infinitamente afortunados. Vivamos con esta gratitud, demos gracias a la comida antes de comer, demos gracias a quienes nos rodean por su presencia. Desarrollemos esa gratitud y que cale cada día más profundamente en nuestro corazón. Vamos a morir tarde o temprano. No lo olvides. Mientras estemos en este mundo, aportemos tanto valor como podamos, vibremos alto haciendo lo que nos apasiona, mejorando nuestros hábitos, ayudando a los demás y agradecer por cada momento, por cada oportunidad que tenemos para experimentar la vida en este cuerpo físico.

 

TAREA PRÁCTICA: Analiza cada uno de estas propuestas e inclúyelas en tu agenda. Busca tiempo para cada una de estas acciones. Todo es una cuestión de tomar la decisión de hacerlo. Eres un ser infinito y estas herramientas lograrán hacer florecer todo tu potencial.