Los chips de kale al horno son una de las recetas saludables más fáciles que podemos preparar en casa. En apenas unos minutos obtenemos un aperitivo crujiente, ligero y lleno de sabor, ideal para sustituir las patatas fritas y otros snacks ultraprocesados.
Esta receta es vegana, macrobiótica y sin gluten. Solo necesitamos unas hojas de kale o col rizada y, si lo deseamos, un poco de aceite de oliva virgen extra y sal marina. También podemos prepararlos sin ningún condimento para disfrutar de todo el sabor natural de esta verdura.
Además de ser muy fáciles de hacer, los chips de kale son una forma divertida de incorporar más verduras a nuestra alimentación, incluso para quienes normalmente no suelen consumirlas.
Ingredientes para preparar chips de kale al horno
3 o 4 hojas de kale (col rizada)
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (opcional)
Una pizca de sal marina (opcional)
Cómo hacer chips de kale crujientes
- Lava bien las hojas de kale.
- Sécalas completamente con un paño de cocina o una centrifugadora de verduras. Este paso es fundamental para conseguir un resultado crujiente.
- Retira el tallo central, ya que resulta más duro.
- Rompe las hojas con las manos en trozos del tamaño de un bocado.
- Si lo deseas, añade un poco de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal marina. Mezcla bien para repartir el aliño.
- Coloca las hojas sobre una bandeja con papel de horno, procurando que no queden unas encima de otras.
- Hornea a 150 °C durante unos 15 minutos. Vigila los últimos minutos para evitar que se quemen.
- Déjalas enfriar unos minutos antes de servir. Al enfriarse terminarán de quedar mucho más crujientes.
Consejos para que queden perfectos
El secreto de unos buenos chips de kale está en secar muy bien las hojas antes de hornearlas y no amontonarlas en la bandeja. Si conservan humedad, se cocinarán al vapor en lugar de deshidratarse.
También puedes condimentarlos con especias como cúrcuma, pimentón dulce, ajo en polvo o hierbas aromáticas para conseguir sabores diferentes sin complicar la receta.
Son perfectos como aperitivo saludable, para acompañar un plato principal o simplemente para disfrutar entre horas cuando nos apetece algo crujiente.





















































