Esta sopa de trigo sarraceno con verduras de raíz es una receta saludable, reconfortante y perfecta para los días más fríos del año. El trigo sarraceno, aunque muchas veces se utiliza como cereal, no contiene gluten y resulta ideal para preparar sopas nutritivas, calientes y fáciles de digerir.
Es una receta especialmente interesante para el invierno, cuando el cuerpo agradece preparaciones más concentradas, calientes y profundas. Puede servirse como primer plato antes de un plato principal con cereal integral, verduras, legumbre o pescado, aunque también puede tomarse como desayuno salado si buscamos empezar el día con algo caliente y energético.
El tiempo de preparación es de unos 10 minutos y la cocción aproximada es de 45 minutos. Las cantidades indicadas son para 4 personas.
Ingredientes para la sopa de trigo sarraceno
4 zanahorias cortadas en dados
2 nabos cortados en dados
2 chirivías cortadas en dados
1 cebolla grande cortada en dados
1 rama de apio cortada fina
4 cucharadas de trigo sarraceno
Aceite de sésamo o aceite de oliva de primera presión en frío
Sal marina
Tamari o salsa de soja natural
Nota: en caso de enfermedad o condición médica específica, adapta siempre los ingredientes a tu situación personal y consulta con un profesional de confianza si tienes dudas.
Cómo hacer sopa de trigo sarraceno sin gluten
- Calienta una olla con unas gotas de aceite de sésamo o aceite de oliva.
- Añade la cebolla con una pizca de sal marina y saltea a fuego lento hasta que esté transparente.
- Incorpora las zanahorias, los nabos, las chirivías, el apio y el trigo sarraceno.
- Añade agua hasta cubrir los ingredientes.
- Sala al gusto y cocina a fuego lento durante unos 45 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y el sarraceno bien cocinado.
- Rectifica la cantidad de agua según la textura deseada. Puedes dejarla más caldosa o más espesa.
- Al final, añade unas gotas de tamari y sirve con perejil fresco picado.
Variantes de esta sopa saludable
Esta misma receta puede prepararse con otros cereales o pseudocereales como mijo o quinoa, manteniendo el mismo procedimiento básico.
También puedes variar las verduras según la estación y lo que tengas en casa. Queda especialmente bien con puerro, col, hinojo, apio o calabaza.
Propiedades de esta sopa de sarraceno
Desde la mirada macrobiótica, esta sopa resulta especialmente indicada para los días fríos porque ayuda a calentar el cuerpo, reforzar la digestión y aportar una sensación de energía estable.
El trigo sarraceno es un alimento de naturaleza más concentrada y activa, muy utilizado en invierno. Combinado con verduras de raíz, se convierte en una preparación sencilla, profunda y muy reconfortante.
Puede ayudarnos a sentir más calor interno, favorecer la vitalidad y acompañar momentos en los que necesitamos una comida más energética, sin recurrir a platos pesados.
Consejos para disfrutarla mejor
Si quieres una sopa más cremosa, puedes triturar una parte de las verduras y dejar otra parte entera. Así conseguirás una textura más densa sin necesidad de añadir harinas ni espesantes.
También puedes preparar más cantidad y conservarla en la nevera durante 2 o 3 días. Al recalentarla, añade un poco de agua si se ha espesado demasiado.
Preguntas frecuentes
¿El trigo sarraceno tiene gluten?
No. Aunque se llame trigo sarraceno, no pertenece a la familia del trigo y no contiene gluten de forma natural.
¿Puedo tomar esta sopa en el desayuno?
Sí. En macrobiótica es habitual tomar sopas o cremas calientes por la mañana, especialmente en invierno o cuando necesitamos reforzar la digestión.
¿Puedo sustituir el trigo sarraceno?
Sí. Puedes preparar esta sopa con mijo, quinoa o incluso arroz integral, aunque el efecto energético y la textura serán diferentes.
¿Cuánto tiempo se conserva?
Se conserva bien durante 2 o 3 días en la nevera, en un recipiente hermético.
























































